El Instituto de Arquitectura de Euskadi presenta“Baserria. Madera, piedra, mito, presente», una exposición que pone en valor el patrimonio construido en el medio rural vasco y propone una reflexión sobre el pasado, presente y futuro de una tipología arquitectónica que ha sabido adaptarse y transformarse a través de los siglos. Además, analiza la historia del caserío más allá de la imagen romantizada que ha pervivido en el imaginario colectivo. La muestra, que estará abierta hasta el 14 de septiembre, ha sido comisariada por Ibon Telleria Julian, arquitecto y profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de San Sebastián de la UPV-EHU, donde imparte materias relacionadas con la intervención en el Patrimonio y por Jon Arcaraz Puntonet, profesor de proyectos arquitectónicos en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de San Sebastián y con experiencia el desarrollo de estudios sobre la construcción de diferentes paisajes y la materialidad de sus arquitecturas en diferentes lugares del mundo. Los comisarios de la exposición Jon Arcaraz y Ibon Tellería junto a Jose Ángel Medina. Foto: Mikel Blasco Cuando los árboles cuentan la historia La primera sala de la exposición, dedicada a la madera y a la piedra, presenta los resultados de investigaciones realizadas por la Fundación Arkeolan con dendrocronología- la ciencia que permite la datación de maderas de época desconocida – y estudios arqueológicos que han posibilitado reconstruir virtualmente el aspecto original de los «caseríos lagar», auténticas unidades de producción agrícola donde la madera constituía el material constructivo absoluto. Para ilustrar el importante papel de la madera en estas construcciones, en la sala se exhiben fragmentos de cada pieza que compone la estructura de un caserío: pilares, vigas, tornapuntas y ligazones. Además, se presentan seis muestras de diferentes caseríos para su estudio y datación dendrocronológica. Dos maquetas complementan la explicación estructural: una impresa en 3D del pórtico con la pieza central del lagar del Caserío Gomestio de Arrasate y otra que representa el modelo ideal de una estructura de pórticos estandarizada de los caseríos de madera del siglo XV, desarrollada en el Fablab de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Pública del País Vasco. La segunda parte de la sala revela cómo la crisis económica del siglo XVI marcó un punto de inflexión en la evolución arquitectónica del territorio introduciendo la piedra como elemento construsctivo principal. Los antiguos caseríos lagar experimentaron una transformación radical: su vocación cambió hacia el autoabastecimiento familiar, abandonando su orientación comercial anterior.