“Ensanches en Euskadi”: ¿Cualquier tiempo trazado fue mejor?
> La muestra profundiza en el origen de los ensanches al mismo tiempo que analiza y compara, a través de la documentación histórica, publicaciones y una instalación audiovisual los ensanches de Donostia-San Sebastián, Bilbao y Vitoria-Gasteiz

> La última exposición que el Instituto de Arquitectura de Euskadi acogerá en el Convento de Santa Teresa, antes de su traslado en otoño a Tabakalera, se podrá visitar hasta el 27 de septiembre
> Durante el mes de julio y septiembre se ofrecerán visitas guiadas con el comisairo, talleres para el público familiar y la presentación del libro “Permanencias en la arquitectura urbana” de José Ignacio Linazasoro
¿Cualquier tiempo trazado fue mejor? La pregunta que se hizo el urbanista Manuel de Solá-Morales resume el objetivo de “Ensanches en Euskadi”, exposición que podrá visitarse hasta el 27 de septiembre. Se trata de la última exposición que el Instituto de Arquitectura de Euskadi acogerá en el Convento de Santa Teresa antes de su traslado en otoño a la tercera planta de Tabakalera.
La muestra, comisariada por Luis Tena Núñez, pone en valor los ensanches, los proyectos de ampliación urbana que se desarrollaron en las ciudades europeas durante el siglo XIX y principios del XX para aprovechar el suelo liberado por el derribo de las murallas y absorber una población en continuo crecimiento, dotando a estas nuevas áreas de una habitabilidad y una conectividad viaria de las que carecía la ciudad histórica. Ensanche designa también hoy la zona de la ciudad construida como resultado de aquel proceso.
En este sentido, los ensanches del siglo XIX constituyen una de las operaciones urbanísticas más importantes de la ciudad moderna europea. Además de responder al crecimiento demográfico e industrial, establecieron una forma de entender la expansión urbana basada en la planificación, la higiene, la movilidad y la regularidad del trazado.
Durante buena parte del siglo XX, el corpus crítico del Movimiento Moderno renegó de los ensanches del siglo XIX al considerarlos una forma urbana obsoleta, asociada a la ciudad burguesa e industrial. La manzana cerrada, la continuidad de la calle y la mezcla de usos fueron sustituidas por los principios del urbanismo funcionalista, basados en la zonificación, los bloques aislados y la separación de funciones.
A partir de los años setenta, tal y como recoge la exposición, esta visión comenzó a revisarse críticamente. Autores como Manuel de Solà-Morales reivindicaron el valor de los ensanches como tejidos urbanos flexibles, capaces de adaptarse a nuevas necesidades sin perder su estructura. Su recuperación supuso un cambio de paradigma: frente a la sustitución de la ciudad existente, se apostó por su rehabilitación y por reconocer la vigencia de la forma urbana heredada. Así, la muestra propone una relectura del ensanche como un modelo urbano de extraordinaria riqueza formal, espacial y funcional, cuyas cualidades continúan siendo una referencia para pensar y proyectar la vivienda y la ciudad contemporáneas.

Del Plan Cerdá a la revalorización contemporánea
El primer ámbito de la muestra da a conocer el ensanche como respuesta urbana planificada al crecimiento de las ciudades europeas durante el siglo XIX, tomando como paradigma el Plan Cerdá para Barcelona, a través del cual se explican las características principales de este modelo urbanístico y su relación con el urbanismo grecorromano, renacentista e ilustrado. Este primer espacio recorre además la progresiva puesta en valor de esta forma de hacer ciudad con la llegada de la posmodernidad en los años setenta hasta la actualidad, propiciando que los ensanches y su arquitectura comiencen procesos de protección y recuperación patrimonial. Planos y diferentes publicaciones ilustran esta parte de la muestra. Además, se destaca la Semana de la Arquitectura de San Sebastián de 1974 con el cartel original de este hito, obra del artista Andrés Nagel, que organizaron los arquitectos José Ignacio Linazasoro y Miguel de Garay desde la comisión de cultura del Colegio de Arquitectos Vasco Navarro y que supuso un antes y un después en la puesta en valor de los ensanches. En esta sala es el propio Linazasoro quien da cuenta de este pasaje histórico en un vídeo.

Entre arte y escuela: la mirada de una nueva generación
Además, a esta puesta en valor y presentación del ensanche le sigue la sección que analiza y compara los ensanches de Donostia-San Sebastián, Bilbao y Vitoria-Gasteiz en función del nivel de desarrollo y definición alcanzado en cada una de sus propuestas. Para ello, se ha diseñado una instalación con tres proyecciones cenitales sobre las plantas de los tres ensanches, impresas en el suelo con idéntica orientación y escala, que superponen de forma sucesiva los diferentes planos de propuesta y construcción de estos barrios, permitiendo comparar su evolución y desarrollo cronológico. La instalación se completa con documentación que recoge las claves de cada ensanche, así como su descripción detallada.
El recorrido de la exposición continúa recordando que los ensanches, hoy patrimonio arquitectónico y urbanístico consolidado y de amplio reconocimiento, no son fruto exclusivo de las ideas geniales de quienes idearon el planeamiento original. Sino que estas áreas son en realidad el resultado de un largo proceso de reflexión y enriquecimiento colectivo: sucesivas modificaciones y ajustes que han enriquecido, sofisticado y embellecido los primeros proyectos de ensanche.
Por último, la exposición concluye con los resultados del proceso de mediación artística impulsado por Maushaus, responsables de mediación del Instituto de Arquitectura de Euskadi, en el que tres artistas contemporáneos han trabajado junto a estudiantes de secundaria de Vitoria-Gasteiz y Bilbao y Donostia-San Sebastián para reinterpretar los ensanches de sus respectivas ciudades. El resultado son tres piezas – Arquitecturas enredadas, Ensantxe::Player y Collage- que invitan a reflexionar sobre el vacío urbano, la memoria colectiva y el eco de nuestra actividad cotidiana en ciudades que vibran como una caja de resonancia con el flujo de nuestra vida.

Visitas guiadas, talleres y presentación
La exposición viene acompañada de un programa de actividades orientado tanto al público familiar como al público general y el especializado. El próximo 21 de julio el Instituto de Arquitectura de Euskadi acogerá la presentación del libro “Permanencias y arquitectura urbana” de José Ignacio Linazasoro, que acaba de recibir la Medalla de Oro de la Arquitectura del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España. Esta publicación entiende la ciudad como memoria viva: un tejido de huellas y trazas heredadas donde proyectar no es partir de cero, sino interpretar críticamente lo existente para que la historia y la intervención contemporánea dialoguen sin anularse, una idea presente continuamente en la muestra.
Además, se han organizado visitas guiadas a la exposición junto al comisario de la exposición, Luis Tena, para los próximos 25 de julio y 5 de septiembre a las 11:30 y 12:30 en castellano y euskera.
Los talleres para el público familiar, se realizarán el 4 y el 11 de septiembre a las 17:30, e invitarán a reflexionar sobre la historia y el crecimiento de la ciudad bajo el título ‘Walk about’.
Sobre el comisario
Luis Tena Núñez es arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA) de la Universidad de Navarra y cuenta con 48 años de experiencia profesional al frente de su propio estudio en Pamplona, así como con 44 años de trayectoria docente. Su labor combina la práctica arquitectónica con una sólida dedicación al urbanismo, ámbito en el que ha sido gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona y profesor de materias como Introducción al Urbanismo, Urban Morphology y Ciudad y Paisaje. Ha impartido docencia junto a figuras como Rafael Moneo o Juan Navarro Baldeweg, y ha sido profesor visitante en la UNIS de Guatemala. Es autor de la serie audiovisual “12 Ciudades”, centrada en el análisis urbano de capitales europeas y americanas, que ya formó parte de la programación de la exposición Hiru Hiri del Instituto de Arquitectura de Euskadi, y ha recibido numerosos premios, como el COAVN de Urbanismo (1991) y una candidatura al Premio Mies van der Rohe (1999).


Inauguración: 15 de julio a las 19h